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Mueble para 5000 vinilos

A veces, el punto de partida es el objeto que va a albergar la pieza de mobiliario. Algo que existe antes que el propio mueble y que, de alguna manera, lo convoca. En esos casos, el diseño consiste en escuchar. De atender las dimensiones, el peso, la textura y hasta el silencio que deja ese objeto cuando se sostiene entre las manos.
Diseñar desde el objeto es dejar que sea él quien trace los límites del proyecto, quien determine qué debe hacerse y qué no. Es entender que cada mueble nace, en el fondo, de una relación de cuidado.

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Un disco de vinilo, por ejemplo, es mucho más que un soporte de sonido. Tiene una presencia, una escala precisa, un peso, y una fragilidad evidente. Cada gesto que se hace al colocarlo, al guardarlo, o al abrir su funda, merece atención. Diseñar un mueble que lo acoja es, entonces, una cuestión de respeto.
No se trata sólo de resolver una función (almacenar), sino de acompañar un hábito. El vinilo impone su propio compás. Su diámetro, su espesor, su olor a cartón impreso, su memoria acumulada. Todo eso se convierte en medida, y en decisión constructiva.

El mueble que surgió de esta idea se pensó como una estructura modular en madera maciza. Sin embargo, allí donde el objeto debía tocar el mueble, donde realmente sucedía el contacto, se eligió un material distinto. Tablero de fibra de madera de alta densidad, sin tratamientos añadidos.
Esa elección no es casual. Se trataba de evitar cualquier acabado que pudiera alterar el vinilo con el tiempo, ya fuera por una película de aceite, un barniz o incluso un aroma. Cada decisión respondía a la misma premisa: proteger, preservar, y acompañar.
Los cajones que almacenan los discos incorporan un sistema de muescas que mantiene cada vinilo erguido, evitando que se rocen o se vuelquen al manipularlos.

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Podría decirse que este proceso no parte de la creación, sino de la escucha. Escuchar al objeto, a su forma de habitar el espacio, a la manera en que el usuario lo toca, lo guarda, o lo muestra.
En esa escucha se encuentra el diseño, en la observación paciente, en el detalle que evita el exceso, y en la correspondencia entre materia y función.